La estructura está formada por paneles de acero galvanizado, del grosor apropiado, plegados a presión y con bordes anticorte.
La aspiración se genera por medio de uno o varios aspiradores eléctricos de tipo centrífugo, de alto rendimiento, baja intensidad acústica y sistema de seguridad antichispas.
El tratamiento del aire queda asegurado por una doble filtración. La primera barrera se caracteriza por un filtro especial de laberinto que retiene las partículas de mayor tamaño. El polvo más fino, en cambio, es retenido por unos filtros especiales de cartucho, constitiuidos por un tejido filtrante de poliéster antiestático.
La limpieza de estos filtros se efectúa mediante un sistema temporizado que inyecta aire comprimido dentro de cada cartucho, garantizando así una perfecta separación del polvo y su consiguiente precipitación en los cajones de recogida.
El ciclo de limpieza es controlado por un sistema automático, comandado por un microprocesador, que mantiene siempre los elementos filtrantes en perfectas condiciones de funcionamiento, asegurando de esta manera un rendimiento constante de la máquina a lo largo del tiempo, con mínimas intervenciones por parte del operador.
La instalación eléctrica está compuesta por una central dotada de todos los componentes necesarios para su funcionamiento. En la parte frontal del cuadro se encuentran: el interruptor general, el botón de emergencia, los pulsadores de puesta en marcha y detención, el termorregulador digital y el interruptor de la iluminación (generada por varias luces cenitales herméticas de policarbonato constituidas por tubos fluorescentes de neón de alto rendimiento).
Todos los cables eléctricos de conexión de los aparatos son antillama y están recubiertos por vainas y sujetacacables de protección.
La cabina está dotada de presóstato diferencial para la detección de los filtros obturados, con indicador visual de nivel.